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Patrimonio

Torreón del Monje: cómo nació el castillo de la costa y quién inventó su leyenda

Lo pagó Ernesto Tornquist, lo diseñó Carlos Nordmann y abrió el 28 de febrero de 1904 como Torre Belvedere. La historia del monje la escribió Alberto del Solar, el mismo que propuso el nombre de la iglesia Stella Maris.

Redacción Stella Maris Digital, 4 min de lectura

En 30 segundos

  • El Torreón se inauguró el 28 de febrero de 1904 como Torre Belvedere, una confitería con mirador pagada por el banquero Ernesto Tornquist y diseñada por el arquitecto alemán Carlos Nordmann.
  • La leyenda del monje no es colonial: la escribió el diplomático y escritor chileno Alberto del Solar, amigo de Tornquist, para darle una historia al edificio.
  • En 1927 se amplió con una gran terraza para el tiro a la paloma. Hoy funciona bajo concesión municipal, con confitería, restaurante y la muestra Mar de Cartas.
El Torreón del Monje y su puente sobre el Boulevard Marítimo, con Playa Varese y la costa de fondo.
El Torreón del Monje y su puente sobre el Boulevard Marítimo, con Playa Varese y la costa de fondo. Foto: Instagram: @fran.culi.

Sobre las rocas de Playa Varese, con sus torres de piedra y un puente que cruza el Boulevard Marítimo, el Torreón del Monje parece un castillo medieval que estuvo siempre ahí. No es así: tiene 122 años y fue pensado desde el principio como una atracción para los veraneantes de una ciudad que recién empezaba a ser el gran balneario del país.

La idea fue de Ernesto Tornquist, uno de los empresarios más poderosos de la Argentina de fines del siglo XIX. Banquero y financista, fundador del pueblo que lleva su apellido en la sierra de la Ventana y socio del Bristol Hotel, Tornquist veraneaba en Mar del Plata desde la década de 1880 y financió varias obras para embellecerla. El proyecto se lo encargó al arquitecto alemán Carlos Nordmann, que imaginó una fortaleza de aire medieval, con torres que recuerdan a piezas de ajedrez y un campanario.

Un mirador para tomar el té

El edificio se inauguró el 28 de febrero de 1904 con el nombre de Torre Belvedere. En sus primeros años fue una confitería con mirador: los veraneantes subían a la loma para tomar el té con masitas y mirar el mar desde lo alto. Después se llamó Torre Pueyrredon y, hacia la década de 1940, ya se lo conocía con el nombre que tiene hoy.

La parte de 1904 todavía se puede reconocer: es la más antigua del conjunto y conserva su techo original de ladrillos y vigas. Con los años el edificio fue creciendo. En 1927, los arquitectos Eduardo Lanús y Federico Woodgate le sumaron una gran terraza construida sobre la roca, pensada para el tiro a la paloma, un deporte de la élite de la época que se practicaba ahí frente al mar. Con el tiempo, las palomas vivas se reemplazaron por discos. En 1929 se levantaron los salones donde hoy funciona la confitería.

La leyenda que le dio nombre

El nombre de Torreón del Monje viene de una leyenda que muchos marplatenses creen antigua, pero que se escribió a pedido. Según la historia local, Tornquist quería que el edificio tuviera un relato que le diera espíritu, y se lo encargó a su amigo Alberto del Solar, un militar, diplomático y escritor chileno que había conocido Mar del Plata en 1892 y se había enamorado de la ciudad.

Del Solar inventó una historia de amor ambientada en la época de la colonia. Sus personajes son un soldado español, Álvar Rodríguez; una joven de la zona, Mariña, y el cacique Rucamará. El final es trágico: el soldado pierde a su amada y se encierra en la torre vestido de monje, como penitente, hasta su muerte. La leyenda agrega que en algunas noches tranquilas se escuchan lamentos desde lo alto y aparecen las figuras de un monje y de una joven. El relato tuvo tanto éxito que terminó dándole nombre al edificio.

Alberto del Solar tiene otro lazo con la loma. Cuando se decidió el nombre de la iglesia del barrio, Ana Elía de Ortiz Basualdo eligió un himno a la Virgen que la llamaba “María Stella”, y fue Del Solar quien propuso invertir los términos: así quedó Stella Maris, el nombre que hoy lleva todo el barrio. También presidió la comisión que impulsó la Explanada Sur. Murió en Buenos Aires en 1921, y en 1931 la ciudad le levantó un monumento en una plazoleta de la avenida Patricio Peralta Ramos, entre Falucho y Rivas, donde se lo recuerda como “iniciador de la Explanada”.

Del té con masitas a la muestra Mar de Cartas

El Torreón tuvo épocas de esplendor y otras de abandono, y pasó por distintos usos a lo largo del siglo XX. Hoy funciona bajo concesión municipal como confitería, restaurante, salón de eventos y club de playa. Después de la pandemia se sumó un salón vidriado para aprovechar la vista al mar.

La parte más antigua guarda la muestra “Mar de Cartas”, con cartas, postales y telegramas que cuentan la historia de la ciudad a través de la correspondencia de quienes la visitaron y la habitaron. La entrada al edificio es libre, y desde la terraza y el mirador hay una de las mejores vistas de la costa, desde Playa Varese hasta Cabo Corrientes.

En 2024 el Torreón cumplió 120 años. Sigue siendo una de las postales más fotografiadas de Mar del Plata y, para los vecinos de Stella Maris, el castillo que está a unas cuadras de casa. En la sección El barrio del sitio hay una página con la información para visitarlo.

Cómo llegamos hasta acá

  1. 1904El 28 de febrero se inaugura la Torre Belvedere, pagada por Ernesto Tornquist y diseñada por Carlos Nordmann.
  2. 1927Los arquitectos Eduardo Lanús y Federico Woodgate suman una gran terraza para el tiro a la paloma.
  3. 1929Se construyen los salones donde hoy funciona la confitería.
  4. 1931Se inaugura el monumento a Alberto del Solar, autor de la leyenda, en Peralta Ramos, entre Falucho y Rivas.
  5. 2024El Torreón cumple 120 años.

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