Edificio Havanna: la torre de 125 metros que soñó el creador del alfajor marplatense
El Demetrio Elíades se inauguró el 4 de diciembre de 1969 en Peralta Ramos y Olavarría. Se levantó a un piso cada diez días, su creador no llegó a verlo terminado y sigue siendo el edificio más alto de Mar del Plata.
En 30 segundos
- El edificio se llama Demetrio Elíades, por el inmigrante cretense que fundó los alfajores Havanna y la constructora Delco. Todos lo conocen por el cartel rojo de su cima.
- Lo proyectó el arquitecto Juan Antonio Dompé: 125 metros, 39 pisos y siete departamentos por planta. La obra empezó en agosto de 1966 y se inauguró el 4 de diciembre de 1969.
- Cuando se terminó era el segundo edificio más alto del país, y nunca fue superado en Mar del Plata.

En la costa de Mar del Plata hay un edificio que se ve desde casi todos lados: desde la playa, desde el centro y desde la loma de Stella Maris, por encima de los techos. Tiene 125 metros, un cartel rojo en la cima y un nombre que casi nadie usa. Oficialmente es el edificio Demetrio Elíades. Para todos los marplatenses es, simplemente, el Havanna.
Está en la avenida Patricio Peralta Ramos y Olavarría, entre Playa Varese y La Bristol, y se inauguró el 4 de diciembre de 1969. Su historia es la de un inmigrante que llegó con poco, hizo fortuna con un alfajor y quiso cambiar el perfil de la ciudad.
De vender corbatas a fundar Havanna
Demetrio Elíades había nacido en la isla de Creta, en Grecia, a comienzos del siglo XX. Llegó a Mar del Plata en la década de 1930 y, según contaron después quienes lo conocieron, empezó como vendedor ambulante de corbatas. Tuvo un restaurante llamado Havanna y, junto con sus socios Luis Sbaraglini y Benjamín Sisterna, convirtió ese nombre en una marca de alfajores. El primer local abrió en 1948, frente al Casino Central.
Los alfajores se transformaron en el recuerdo obligado de cada veraneante y el negocio creció. Elíades decidió reinvertir las ganancias en la construcción: fundó la empresa Delco, que se dedicó a levantar edificios altos. Su idea, según las crónicas de la época, era darle a Mar del Plata un perfil parecido al de Nueva York.
Un piso cada diez días
En 1964, el arquitecto Juan Antonio Dompé le presentó el proyecto de una torre de 125 metros: 39 pisos, siete departamentos por planta, dos subsuelos, jardín y terraza. El cálculo estructural estuvo a cargo del ingeniero polaco Jan Josef Ruszkowski. El edificio se apoya en una platea de hormigón armado y, para hacer los cimientos, hubo que sacar unos 11.500 metros cúbicos de tierra.
La obra empezó en agosto de 1966 y fue muy rápida para la época. Con aditivos que aceleraban el fraguado del hormigón, se terminaba un piso cada diez días hábiles. También fue de los primeros edificios de la ciudad con carpinterías de aluminio anodizado, una novedad en la construcción de los años 60. En poco más de tres años la torre estaba terminada.
Demetrio Elíades no llegó a verla: murió antes de la inauguración. Por eso el edificio lleva su nombre. El proyecto había empezado a llamarse Belvedere, el mismo nombre con el que en 1904 se había inaugurado el Torreón del Monje, a pocas cuadras.
El cartel que se ve desde toda la ciudad
Cuando se terminó, era el segundo edificio más alto de la Argentina, y desde entonces ninguno lo superó en Mar del Plata. Por su altura, el Havanna se volvió una referencia del paisaje costero, y en los días de neblina su cima suele asomar sola por encima de las nubes, como en la foto de esta nota.
El gran cartel rojo de la marca, en lo más alto, es posiblemente el luminoso más antiguo de la ciudad que sigue encendido, y es la razón por la que nadie lo llama por su nombre oficial. A la noche, desde la loma, es una de las luces que marcan dónde termina la ciudad y empieza el mar.
Un edificio de viviendas
Más allá de la postal, el Havanna es un edificio de departamentos donde vive gente todo el año y otros que llegan solo en verano. Los departamentos que dan a Peralta Ramos son de tres ambientes, con vista al mar; los que dan a Olavarría son más chicos, de uno y dos ambientes. Por sus departamentos pasaron artistas conocidos que lo eligieron para veranear.
En 2024, cuando cumplió 55 años, el consorcio tenía en marcha la restauración de la fachada, una obra grande para un edificio de esa altura expuesto al viento y la sal del mar. Más de medio siglo después, la torre que imaginó un vendedor de corbatas cretense sigue siendo la silueta más reconocible de Mar del Plata.
Cómo llegamos hasta acá
- 1948Demetrio Elíades y sus socios abren el primer local de Havanna, frente al Casino Central.
- 1964El arquitecto Juan Antonio Dompé le presenta a Elíades el proyecto de una torre de 125 metros.
- 1966En agosto empieza la obra, a cargo de la constructora Delco.
- 1969El 4 de diciembre se inaugura el edificio.
- 2024Cumple 55 años, con la restauración de su fachada en marcha.


